TESORO Y CAMINO

lunes, 29 de febrero de 2016

     A Paulo Coelho le lei una vez: "cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro". Esto me pareció una vez que me presenté en el Castillo nuevo de Bedmar y despúes me dirigí a uno de esos paraisos mágicos de Sierra Mágina como es el Santuario de la Virgen de Cuadros.




     Te tienes que situar en el Castillo y lanzar la vista a todos los puntos cardinales para primero quedarte sorprendido de lo que te ofrece el paisaje y segundo para entender lo que ves, esos castillos o torreones que se difuminan en buen numero por el territorio. Los castillos y torreones son auténticos vigìas de los caminos, testigos en la historia del caminar de la gente, del comercio entre pueblos o incluso del paso de ejércitos en busca de tesoros y gloria. 



     Empiezo mis primeros pasos en este castillo de la Orden de Santiago, a lo lejos el Torreòn de Cuadros, hacia la derecha Albanchez de Mágina y su castillo vigilante, encima como rey absoluto el Aznaitín y abajo el valle de Bedmar con su mar de olivos. Mientras me deleito con esas vistas abandono la localidad y me adentro en un camino que me va a llevar hasta el rio Cuadros y me va a envolver en un fantástico paisaje de cumbres, de bosques, de barrancos y que ahora en este momento también disfruto de ese manto blanco en las alturas y en los almendros junto al camino que llevo.



     A poco mas de una hora caminata me encuentro con un sendero, lo cojo a mano izquierda y me dirijo hacia el Adelfal de rio Cuadros, cuando llego a él cruzo un pequeño puente y me sumerjo sin darme cuenta en un túnel de adelfas donde la naturaleza se convierte en un lugar mágico, uno de esos sitios en los que tu imaginación puede volar y puedes sentirla, el run-rún del agua, las adelfas adornando el pasillo del rio, las higueras cerca del lecho del rio, la paz del sitio, todo esto y mas te sacan un momento del tiempo y de la rutina diaria.



     Pero hay que seguir y una vez acabado el adelfal el sendero se estrecha y en un agradable zig-zagueo se sube despacio, sin prisa y con descanso si hace falta, el ascenso es largo, pero a la vez entretenido, llaman a este sendero el de las Viñas por aquello de que hace mas de un siglo daba acceso a una zona de viñedos. La subida tiene vistas, pero aqui es el bosque el que se hace interesante, muchos pinos y otras especies que agradan los pasos, lentiscos con una altura no habitual, espinos y llegando al final de la subida, como no, encinas. 



     Abandonamos el sendero y comenzando a bajar nos unimos a un camino mas ancho, giramos a la derecha y a todos lados de nuevo vistas de montañas, de rocas, el Aznaitín, las Torcas me dice un paisano del lugar apuntando con sus agujas hacia el cielo, a veces muy al fondo aparecen las siluetas de Begíjar, de Baeza, de Ubeda. Una maravilla adornada cuesta abajo con una fuente para darse un refrigerio. Pero..., aqui no acaba esto, hay un cruce que indica el camino del Torreón de Cuadros, y para alli me dirijo y a parte de otear el horizonte intentaré buscar la Paloma Blanca posada sobre la cueva, aquella que vió y quiso para él, hablo del pastor que descubrió la imagen de la Virgen en la cueva gracias a una "blanca paloma".



     Tras un buen rato de paz y sosiego, vuelvo sobre mis pasos en busca del camino, ya queda poco, me dirijo a ver a la Virgen de Cuadros, y es allí en el recoleto Santuario donde acabo hoy este camino, fascinado de los parajes, sorprendido por las historias y leyendas, cautivado por la Reina de Sierra Mágina,  hechizado por un Camino que es un Tesoro. Hay mas cosas que contar y que buscar en este entorno, un hórreo (el único en Andalucia), la leyenda del pastor y de Nuestra Señora, descubrir la Cueva del Agua, saber las historias de un Castillo gobernado nada mas y nada menos que por un general de Carlos V, todo esto y mucho mas hay que descubrir en Bedmar y su entorno, ahora toca charla, tertulia y amistad alrededor de una buena mesa surtida, el camino sigue porque hay tesoros que descubrir.



Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.